domingo, 29 de agosto de 2010

Ascensión al Taillón - 29 de Agosto del 2010

Ascensión al Taillón (3.144 m).
El Taillón es una de las montañas de más de 3.000 metros de altitud que tienen una ascensión más fácil por su vía normal. De hecho todo el mundo que se inicia en esto de ascender "tresmiles" comienza subiendo al Taillón o es una de las 3 o 4 primeras montañas de 3.000 metros que asciende.

Taillón no tiene en sí nada especial, sin ser una montaña fea, tampoco es que destaque por ser especialmente bella, pero lo que no cabe duda es que se encuentra en uno de lossitios más espectaculares del pirineo y me atrevería a decir de Europa: el circo de Gavarnie. Una maravilla de la naturaleza, llena de cumbres enormes, con figuras atrayentes, lugares míticos del pirineo... en fin, por algo se consideró en 1997 patrimonio de la humanidad en 1997 por la UNESCO. También se encuentra aquí la cascada más larga de Europa, con más de 400 metros de caída. Y si a todo esto le sumamos que tiene unas vistas de primer orden, hay razones de peso para querer ascenderlo.

El Taillón está en la misma frontera natural entre España y Francia, con lo que se puede subir desde ambos lados. En el lado español la ruta es larga, teniendo que partirse en dos jornadas para hacer la ascensión de forma normal, la primera sería ir desde Bujaruelo hasta el refugio de Sarradets, y al día siguiente completar la ascensión y bajar ya hasta Bujaruelo.

La ruta francesa es más cómoda, si uno quiere, y es que al Refugio de Sarradets se puede subir desde cerca del collado de Bujaruelo al que los franceses casi pueden acceder en coche, con lo que se ahorran muchas horas de caminata, de ahí que es frecuente que los que vienen del lado español lleguen a esta zona cansados ya de caminar y los franceses estén frescos puesto que acaban de comenzar.

Nosotros decidimos hacerlo en el día y desde Bujaruelo, con lo que tuvimos que salvar un desnivel de 1.800 metros. Hasta llegar a la zona de Sarradets el camino no tiene nada especial, ya que discurre por prados, pero a partir de llegar a las cercanías de Sarradets, y empezar a ver ya el Taillón con su pequeño glaciar y las montañas que empezamos a ver, nos damos cuenta que estamos en un sitio especial.

El camino hasta el puerto de Bujaruelo no tiene complicaciones, y aunque este pico está considerado uno de los "tresmiles" más fáciles, hay un par de cosillas que hay que ir con ojo. La primera, la parte del desagüe de los hielos de lo que queda de un glaciar, otrora más extenso, ahora aguanta como puede sin llegar a desaparecer. esta zona del desagüe tiene dos problemas: uno, las rocas de la zona al estar mojadas continuamente se hacen un poco resbaladizas, y dos, la cantidad de gente que viene a subir a esta montaña y que hace que estos tramos un poco "especiales" se hagan más complicados precisamente porque no sabes si el de delante tropezará, caerá, etc.

Una vez superado este tramo y habiendo llegado a la zona del glaciar ya podemos contemplar el refugio de Sarradets y la maravilla que supone el circo de Gavarnie, uno de esos sitios que uno no se cansaría de contemplar nunca y que yo soñaba con conocer algún día.

Una vez llegados al refugio paramos un poco y contemplamos otro de esos rincones míticos del pirineo, cargado de leyendas y que uno no se hace la idea de su tamaño hasta que no lo tiene enfrente: la brecha de rolando, una enorme abertura en las paredes de roca que es bastante más grande de lo que yo imaginaba. Llegar a estos sitios que tantas veces he visto antes es especial. Es como ser parte de la foto de este enorme álbum de fotos que es la ascensión al Taillón.

A partir de aquí hay dos momentos complicados: superar el nevero que hay que cruzar para alcanzar la brecha de rolando, la nieve no está muy dura y lo cruzamos sin crampones, a la vuelta nos los pondremos. Una vez alcanzada la brecha, cruzamos al otro lado y nos espera una de esas imágenes impactantes que nos aguarda durante esta ascensión: la silueta del casco, una montaña hermosa, pero que a esta distancia impresiona aún más, al fondo monte perdido y el resto de montañas de la zona de Ordesa y al otro lado ya divisamos la silueta y el color rojizo de Taillón, está a punto, pero aún queda un poco.

La otra "dificultad" consiste en bordear el dedo, un monolito de roca de dimensiones enormes, nada que ver a lo que imaginaba que era cuando lo veía en fotos. Una vez superado este último punto, ya sólo queda avanzar hasta alcanzar la cima sin ningún problema. Las vistas desde la cima son impresionantes, mires a donde mires el paisaje es bello y amplio. toda la zona de Ordesa, Tendeñera, montañas del Valle del Aragón, Vignemale en todo su esplendor... en fin un espectáculo de la naturaleza que pudimos contemplar y disfrutar.


Habitación del Refugio de Bujaruelo donde pasamos la noche, con el nombre de la cumbre que íbamos a subir al dia siguiente.


Puente sobre el río Ara al comienzo de la jornada, de ahí parte el GR-11.


Señales indicadoras de que hemos llegado al Puerto de Bujaruelo, donde se cruzan los caminos español y francés.


Cara Norte del Taillón, lugar frecuente para practicar escalada por sus numerosas vías. Impresiona.


Lo que queda del Glaciar del Taillón, Taillón a la derecha y a la izquierda El Dedo.


Ya podemos ver el Refugio de Sarradets, en el lado francés y las montañas del fondo: Torre y Casco de Marboré.


Yo con las cumbres de Ordesa y la Cascada más larga de Europa, más de 400 metros de caída.


La mítica Brecha de Rolando. Uno de los momentos especiales de esta ascensión.


Llegando a la parte final de la Brecha, la bajada la hicimos con crampones.


Posiblemente, una de las imágenes de montaña más impactantes que he podido ver en vivo, el Casco de Marboré, nada más atravesar la Brecha y pasar al lado español. Sólo por ver esto merece la pena venir.


Flanqueando el Dedo, ya en la parte final de la ascensión y último punto un poco complicado.


Parte final de la ascensión, con la cima a la vista.


Puro espectáculo en la naturaleza desde la cima. Marboré, Picos de la Cascada y Espalda de Marboré, Astazous, Tres Sorores... una maravilla que la naturaleza ha querido dejarnos aquí.


Otro de los grandes desde la cima: Vignemale.

sábado, 21 de agosto de 2010

Ascensión al Aspe - 21 de Agosto del 2010

Ascensión al Aspe (2.645 m.).

21 de Agosto del 2010.


El Aspe es una de esas montañas que se pueden ver desde las pistas de esquí de Astún o Candanchú. Es uno de tantos picos del pirineo que no alcanzan la mítica cima de 3.000 metros de altitud pero que tienen gran importancia en la zona en la que se encuentran, como por ejemplo, Bisaurín, ya comentado en este blog. 

El Aspe es la principal cima de todas las que forman un grupo de 5 o 6 picos agrupados: Llana de la Garganta, Llana del Bozo, Pico Lecherín o Garganta de Borau, Sombrero... a mitad de camino entre las cumbres del pirineo occidental (Hecho-Ansó) y el Valle del Aragón, se puede subir desde Aisa o desde Candanchú, siendo la que va por Aisa la que ofrece menos dificultades.

Y aunque esta montaña no es uno de los míticos tresmiles del pirineo, posiblemente sea una de las que más sensación de gran montaña me han dejado. Es un pico donde no se puede caminar relajado en ningún momento, y es que ascender esta montaña es como caminar por un enorme queso gruyere, buena parte del camino está repleto de agujeros , cavidades, grietas... y un error o una falta de atención puede hacer que nuestros tobillos o rodillas sufran consecuencias graves.

Y es que al igual que muchas otras montañas, el Aspe es un pico calcáreo en su gran parte, y todas las zonas de caliza, debido a la acción erosiva de agua y aire, dejan siempre lo que se conoce como lapiaces, zonas karsticas donde hay que pasar de piedra en piedra sin meter los pies en las grietas. Algunas pueden ser pequeñas pero otras son auténticas grutas donde ya sería imposible salir por nuestros propios medios en caso de caer dentro. En el caso del Aspe, estamos además, hablando de uno de los lapiaces más grandes que hay en el pirineo, cruzarlo nos llevó bastante tiempo.

El camino comienza en los alrededores de Aisa, parte una pista en dirección Norte. Al final de la pista hay una valla donde ya aparcamos y donde comenzamos a caminar.




PIsta al comienzo de la jornada

Muchos picos tienen zonas o pasos que los hacen conocidos: La escupidera, en Monte Perdido, o el Paso de Mahoma-Puente de Mahoma, son claros ejemplos. En el caso del Aspe, hay que subir por una zona conocida como el "Embudo", por ahí subiremos, aunque hay que decir que no tiene problema especial en condiciones de verano, sin nieve.




Imagen del Embudo a medida que nos acercamos.

Consiste en una especie de valle colgado donde nos adentramos a través de un sendero sencillo. Conforme ganamos altura nos vamos acercando más a zonas rocosas. Más tarde tenemos que hacer una travesía para ganar un collado que nos introducirá en lo más espectacular de esta montaña.

Y es que esta montaña nos muestra un lapiaz, una zona kárstica de dimensiones enormes. Tenemos que poner todos los sentidos para no meter un pie en un agujero porque nos supondría una lesión importante. La primera impresión al ver semejante lugar agujereado fue como la de estar en otro mundo, y es una de las cosas que esta sea una gran montaña a pesar de su altitud media.



Imagen del Lapiaz (I)


Imagen del Lapiaz (II)




El grupo se separó para ir por sitios distintos en la parte final del lapiaz.


Una vez superado el lapiaz prácticamente estamos en la cima. Ganaremos antes un collado desde el que podemos contemplar las cumbres cercanas, principalmente Llana del Bozo, espectacular. Pero desde la cima las vistas mejoran, obviamente.




Bisaurín, Collarada, Mallos de Lecherín, Pirineo Central... un espectáculo como lo es siempre subir a una cumbre del pirineo. 





Foto de cima. Se ven detrás Llana del Bozo y al fondo Bisaurin.



Foto de cima. Pico y mallos de Lecherín, al fondo Collarada





sábado, 14 de agosto de 2010

Ascensión a Garmo Negro. 14 de Agosto del 2010

Ascensión al Garmo Negro (3.051 m). 

14 de Agosto del 2010.


Tras mi bautizo en una montaña de 3.000 metros o más, ascendiendo al Tuc de Mulleres, nos dirigimos al siguiente fin de semana a ascender otro de los tresmiles "fáciles", y es que aunque es verdad que hay montañas más fáciles que otras, todas las montañas de 3.000 metros requieren entre muchas otras cosas, una condición física buena. Garmo Negro es un ejemplo muy claro.

La ruta parte del Balneario de Panticosa, parte un camino que no da casi opción al descanso, y es que asciende trazando contínuos zig-zag, hasta prácticamente la cumbre de esta montaña. Esta vez la climatología no fue muy benévola con nosotros y las nubes nos impidieron disfrutar de sus vistas, que deben ser bastante buenas.


Lago del Balneario una vez comenzada la ascensión.

En esta ruta hay dos puntos intermedios, las mallatas baja y alta, la primera está a poca distancia del comienzo de la ruta, la segunda está ya más arriba. Salvo eso no tiene mucha historia esta ascensión. La parte final nos aguarda una pedrera bastante incómoda, como todas. Eso sí, a pesar de que no hay grandes dificultades para subir a esta montaña, el desnivel a superar es muy grande, sobre 1.400 metros y requiere una condición física muy buena. Se hace bastante largo y pesado subir a este pico. Por lo demás, cualquier persona habituada a subir montañas de dificultad media puede subirlo. Bajo su responsabilidad, claro.


El camino es sencillo al principio aunque empinado en todo momento.

En unas tres horas desde que comenzamos a andar alcanzamos el Collado de Argualas. A pesar de que ya estamos cerca, el camino se hace interminable y todavía tenemos que superar una pala que parece no acabar nunca hasta llegar a la cima. Sorprende el número de gente que ha venido hoy a subir Garmo Negro,


Alcanzando el collado.


Últimos metros antes de la cima.

Alcanzamos la cima y desgraciadamente el día no está claro, sino cubierto de nubes y no podemos disfrutar de unas vistas que tienen pinta de ser muy buenas en un día despejado. Aún así podemos contemplar Los Infiernos que muestran una cara espectacular desde esta cima.


Foto de cima con los Picos de los Infiernos al fondo.


Otra de los Infiernos.

sábado, 7 de agosto de 2010

Ascensión al Tuc de Mulleres - 7 de Agosto del 2010

Ascensión a Tuc de Mulleres (3.010 metros)

  7 de Agosto del 2010

Dedicado a Esther, Fran y Carlos. Ellos me acompañaron en mi primera ascensión a un pico de más de 3.000 metros. Mi primer "tresmil".

Ya llevaba unos años subiendo montañas, y siempre existían esas ganas de subir a uno de los grandes, poder estar cerca de la alta montaña pirenaica y poder hacerme una idea de como eran esos macizos de montañas tan enormes: Aneto, Posets, Perdido... nombres que muchas veces oía y que algún día querría por lo menos ver, sino subirlas.

De entre las montañas de más de 3.000 metros de altitud, posiblemente el Tuc de Mulleres, o simplemente, Mulleres, es el más sencillo de ascender, hay algunos similares, como el Aragüells situado en la misma zona. En estas montañas sólo hay que ir superando pendientes más o menos importantes y en algún momento moverse por bloques de roca de granito, pero sin mayores dificultades, salvo el desnivel a salvar.

Elegí Mulleres porque de las reseñas que había visto por internet, ésta me parecía la montaña más sencilla y además sus vistas desde la cima del macizo del Aneto es de las mejores por no decir la mejor de entre las montañas que hay alrededor del gigante pirenaico.

La ascensión tiene dos partes diferenciadas: primero nos acercáramos lo más cerca posible del pico, pasado el llano de Aiguallut. Para ello, partimos desde Benasque y primero nos dirigimos a la zona de la Besurta para tomar el camino que nos lleva al Forau de Aiguallut, fenómeno karstico donde se filtran aguas que vienen de los glaciares de Maladetas para aparecer en la provincia de Gerona en una surgencia y desembocar en el río Garona.

Un poco más arriba del Forau comienza digámoslo así un paisaje un poco más típico de alta montaña, ya no se ve tanta gente, prácticamente sólo se ve granito y nada más y la ruta consiste en ir subiendo y subiendo.

En la parte final ya vemos la figura del pico, imagen que había visto varias veces por Internet pero ahora estábamos ahí viéndolo en persona. Sólo quedaba acometer esos últimos metros que nos conducirían a la cima, sin problemas reseñables. Una vez en la cima, la felicidad era inmensa, por el hecho de subir una gran montaña y por las vistas mencionadas anteriormente, además de Maladetas, la vertiente que viene de Viella a este Pico, y algun viejo conocido como el Salvaguardia, gran mirador de esta zona.

Y en la cima tuvo lugar un acto curioso, y es que es costumbre cuando se sube por primera vez a un "tresmil" ser "bautizado" con champán, que lleva alguno de los acompañantes, siempre que ellos ya hayan subido anteriormente una montaña de esta altitud. En mi caso la botella la llevé yo a cuestas, y cuando a más de 3.000 metros de altitud sacas una botella de champán de las grandes, las caras de la gente que está en la cima viendo dicho momento, se suelen quedar con una cara de sorpresa que no se olvida.




Amanece en el Valle, vistas hacia Picos de Salvaguardia y la Mina. 


El sol refleja sus rayos sobre el Aneto.


Tras cruzar esta palanca, nos adentramos en el Valle.


Al fondo se ve la Forcanada.


Llegamos a la zona de los Ibones de la Escaleta.


Tendremos que superar algún que otro nevero.


Ya vemos la parte final de la ascensión, un mar de granito. Ya queda menos.


Ya en la cima, celebrando mi primer tresmil.


Las vistas hacia el Aneto son impresionantes.


Vsitas hacia el Valle de Viella, desde aquí viene otra ruta que parte desde el Tunel de la Boca Sur de Viella.


Nos despedimos de esta gran jornada de montaña con una imagen del Forau de Aiguallut, con el Pico Aiguallut a la izquierda y Aneto a la derecha.